Tenemos una excelente idea para llevar a cabo, una idea que nadie tuvo y que puede hacernos progresar enormemente en la vida personal, profesional, social y económica. Además sabemos lo que debemos hacer para llevarlo a cabo y también tenemos los recursos o no necesitamos demasiados para avanzar.
Tenemos la manera de darle un giro personal a nuestra vida. Ya sabemos que el entorno nos afecta enormemente, que la persona que tenemos a nuestro lado no es un factor positivo para nuestro proyecto de vida ni para nuestra estima y crecimiento. Debemos cambiar nuestro entorno negativo por uno que realmente nos permita acceder a una vida más plena y feliz.
Tenemos la percepción que en el trabajo en que nos encontramos no tenemos futuro, y de hecho, si seguimos en él, a la corta o a la larga, nos quedaremos en la calle, pasando por situaciones dolorosas que afectarán nuestra vida personal, familiar y económica. Sabemos que debemos capacitarnos, generar un plan, y paulatinamente prepararnos mentalmente, formarnos y generar algunos recursos para dar en algún momento el salto.
Sin embargo…. Nunca nos ponemos en marcha.
Debemos comprender que nadie llega a ningún lado con suposiciones, presunciones, supuestos y conjeturas. Tampoco lo haremos solamente con planes bien estructurados, calculados y calendarizados.
Todo lo nombrado pierde valor si uno no lo pone en acción.
No se trata de tratar, sino de tener la convicción de hacerlo.
Escuché una frase acerca de que “el mundo se divide en gente que hace las cosas y gente que habla acerca de cómo hacer las cosas”. Los únicos que logran resultados son los del primer grupo, y por supuesto es el menos numeroso.
Una idea excelente, un plan teóricamente infalible, una gran solución posible es como un tesoro enterrado en una isla desierta. No tiene ningún valor si nadie lo saca de allí.
No es importante realmente saber cuál es la solución, lo realmente importante es mostrar que sabe cómo llevarla a la práctica y para eso hay que hacer.
Una excelente idea no llevamos a la práctica, está haciendo o hará que otro que lo haga consiga el éxito, el reconocimiento y la prosperidad que nosotros desechamos.
Hagámoslo nosotros y pongámonos en acción HOY.