sábado, 2 de octubre de 2010

MARCANDO LA DIFERENCIA

Hoy nos estábamos escribiendo y compartiendo pensamientos con una amiga virtual, haciéndome reflexionar acerca del tema de las creencias (gracias Laly), de cómo se forman y se instalan en nuestra conciencia.

Dale Carnegie hablaba acerca de la formación de las mismas, diciendo lo siguiente:
“Somos increíblemente incautos en la formación de nuestras creencias, pero nos vemos de una ilícita pasión por ellas cuando alguien nos propone privarnos de su compañía.

Es evidente que lo que nos resulta preciado no son las ideas mismas, sino nuestra estima personal que se ve amenazada… Esa palabrita “mi” es la más importante en los asuntos humanos, y el comienzo de la sabiduría consiste en advertir todo su valor.
Tiene la misma fuerza siempre que se aplique a “mi” comida, “mi” perro y “mi” casa, o a “mi” padre, “mi” patria y “mi” Dios.

No solamente nos irrita la imputación de que nuestro reloj funciona mal o nuestro coche ya es viejo, sino también de que pueda someterse a revisión nuestro concepto de los canales de Marte, de la pronunciación de “epícteto”, del valor medicinal del salicilato o del la fecha en que vivió Sargón I….

Nos gusta seguir creyendo lo que hemos llegado a aceptar como exacto, y el resentimiento que despierta cuando alguien expresa duda acerca de cualquiera de nuestras presunciones nos lleva a buscar toda suerte de excusas para aferrarnos a ellas.

El resultado es que la mayor parte de lo que llamamos razonamiento consiste en encontrar argumentos para seguir creyendo lo que ya creemos.

Las creencias siempre son positivas cuando nos elevan, cuando son generan resultados positivos para nuestra vida, cuando extienden nuestro potencial y nos expanden.

Cuando las mismas son estancan, nos generan frustraciones y dolor, y se convierten en limitantes, debemos reflexionar acerca del porqué elegimos sostenerlas.

También por otra parte muchas veces son instaladas en nuestra mente por aquellos que desean controlarnos para mantenernos bajo su dominación.

Recordaba como en la película Matrix, sólo Neo y un par más de compañeros lograron escapar del sistema para ver la realidad con los propios ojos. Una realidad no tan cómoda, no tan ideal como el sistema quería que la vieran, para su conveniencia, a veces dolorosa, pero que generaba el luchar por algo que era cierto y no por algo artificial

Debemos aprender a pensar por nosotros mismos, con nuestra gran capacidad de reflexión que nos dio la naturaleza y la fuerza superior, cualquiera sea el nombre que querramos darle y retomar el control remoto de nuestras vidas.

Debemos aprender a salir “del montón” para ser nosotros mismos. “El montón” siempre nos iguala hacia abajo. El pensar como “el montón” nos achata.

Hace un tiempo atrás escuché que:

“siempre confiamos en que podemos lograr lo que todos pueden lograr. Por ejemplo si todos los bebés comienzan a caminar al año, ¿Porqué nuestro hijo no va a poder hacerlo? ¡Si todos los bebés lo hacen!.

Pero si ese niño crece y quiere ser un gran científico que llegue a trabajar en la Nasa le decimos: “¿vos? No, vos no. Naciste en un país subdesarrollado, eso es para los que nacen en el primer mundo, para los que tienen plata, vos no tenés la capacidad, naciste en una familia pobre, no tenés educación, no lo vas a poder conseguir, no sos tan inteligente…. Entre otras cosas. ¿Por qué? PORQUE NO TODOS LO HACEN.”

Aprendamos a vivir y a pensar distinto al montón, a pensar por nosotros mismos, a tener nuestras creencias propias nacidas de nuestra propia reflexión, a pesar de que esto nos separe de la masa.

Somos individuos con derecho a tener nuestra creencia individual, que nos expanda, que nos haga crecer, que nos diferencia y nos haga marcar la diferencia, que haga nuestro paso por la vida no como uno más sino como alguien distinto, que marque un nuevo camino que otros puedan seguir, basado en nuestros valores y nuestras convicciones.

“Cuando se tienen claros los principios, el tomar la decisión correcta siempre es mucho más simple”. Y por supuesto más gratificante en nuestro interior.

Animémonos a marcar la diferencia.

3 comentarios:

  1. Estoy fascinada leyendo tus cosas Ale!!!
    Abrazo
    Romi Lazcano

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  2. Gracias a este blog pude encontrar mis propias ideas y ganarme un ascenso en la compañia para la cual trabajo. Gracias! Un abrazo.

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    1. Muchas gracias por compartir estas líneas Bettho. Me alegro enormemente de tus resultados conseguidos, y que el blog haya colaborado en algo contigo. Ahora vamos por más! Un gran abrazo

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