domingo, 8 de febrero de 2009

¿Cómo llegar a destino?


Una leí de John Maxwell acerca de los cruceros a ninguna parte. El describe que la gente se sube a ellos y en lugar de dirigirse hacia un sitio específico viajan en círculo en alta mar, descansando alrededor de las piscinas y disfrutando de los espectáculos. Es como estar alojado en un buen hotel.

Culmina haciendo un paralelo acerca del parecido que tienen estos cruceros con la vida de mucha gente: viajan sin destino, siguen el patrón de la mayoría y ocupan el tiempo en actividades que no producen ningún beneficio duradero para ellos ni para los demás.


¿Cuántos de nosotros podemos identificarnos con ese tipo de imagen?


Sabemos que lo que hacemos no nos gratifica como quisiéramos, también distinguimos perfectamente aquello que nos gustaría hacer.

Conocemos asimismo las decisiones que debemos tomar y el rumbo que deberíamos darle a nuestra vida. Pero en lugar de decidirnos abiertamente a hacerlo, vivimos en círculos, como si nada importara, dejando pasar un recurso invalorable que es el tiempo

No sabemos hacia dónde vamos, y a veces lo que es peor, ni siquiera sabemos dónde nos encontramos en este momento.


Si alguien me llamara por teléfono y me pidiera indicaciones acerca de como llegar al barrio de Belgrano, lo primero que se me ocurriría preguntarle es ¿Dónde está ahora? Si no sabemos dónde estamos difícilmente podremos llegar a ninguna parte.


Si esa persona estuviera en el barrio de Belgrano y me preguntara como llegar a alguna otra parte, le preguntaría ¿Dónde quiere ir?


Esas dos preguntas son esenciales para darle un curso correcto a nuestra vida. Son las que nos permiten trazar el vector de un punto de partida a otro de llegada, dibujando una línea recta con el fin de evitar fatigosas y desgastantes marchas y contramarchas.


Puede ser luego que te des cuenta que te faltan algunas monedas para el colectivo, o que hasta la próxima hora no pasa por allí, pero por lo menos tienes las referencias necesarias para iniciar el viaje. A partir de allí puedes pensar cómo te haces de los elementos que te permitan llegar a destino, pero si no tienes estas coordenadas es inútil que intentes moverte.


El que no sabe para donde va, es más que seguro que no llegue nunca a ninguna parte.


Busca en tu interior esos puntos de referencia y entonces podrás disfrutar del viaje que da aire al propósito de tu vida.

1 comentario:

  1. Muy bueno Ale, felicitaciones , lo que leí hasata ahora , 3 son excelentes , sigue por mas!!!!!FELICTACIONES.Alicia Marchesi

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