Los momentos de crisis nos ayudan a forjarnos a nosotros mismos y también a mostrar a otros verdaderamente quiénes somos.
Cuando estamos lejos de las crisis, la mayoría de los días son más o menos iguales a todos los demás días, sin estridencias.
Pero cuando las crisis llegan podemos elegir entre quedar inmóviles y frustrados, o exhibir nuestra diferencia, elevarnos y mostrar la madera de la que estamos hechos.
Vemos delante de nuestra vida una gran escalera mecánica, la que nos lleva hacia el próximo nivel o la que nos hace descender.
Los momentos de crisis nos muestran a nosotros mismos quiénes somos en realidad.
También se lo muestran a los otros.
La mayoría de las veces actuamos con máscaras que no muestran a los demás la realidad acerca de nosotros, sino que los otros ven lo que decidimos que vean y conozcan. Pero en los momentos de crisis todo esto se cae.
La fachada, la experiencia, la formación muchas veces sentimos que pierden todo valor, ya que percibimos que quiénes somos, lo que hemos hecho o estudiado, no posee para los demás el peso suficiente para permitirnos avanzar.
En estos momentos llegamos a mostrarnos de una forma más transparente. Nuestro carácter se expone, ya que nos estos momentos no lo forman, esto se hace fuera de las crisis. Ahora nos revelamos claramente. Por como actuamos en estos momentos los demás pueden ver: quiénes somos, que pensamos, en qué creemos, como nos manejamos en nuestra vida.
Pero por sobre todas las cosas, LOS MOMENTOS DE CRISIS DEFINEN QUIENES SEREMOS.
Uno nunca queda igual luego de las crisis. Debemos sacarles el máximo provecho.
Si las utilizamos para crecer, para buscar nuevas oportunidades, para que se desarrolle nuestro pensamiento creativo, para correr nuevos riesgos, para experimentar cosas nuevas, para tomar buenas decisiones que nos beneficien a nosotros y a todo nuestro entorno, las crisis cambiarán nuestra vida definitivamente y terminaremos agradeciendo que ese momento haya pasado por nuestra vida, que pareció negativo cuando llegó, pero necesario e indispensable cuando terminó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario