miércoles, 19 de mayo de 2010

Los sueños y las metas

Una cosa son los sueños y otra cosa son las metas.

“Sueño” es el propósito que inspira nuestra vida, es aquel anhelo que queremos lograr y que puede superar nuestra vida física, quizás no nos alcanzan los años para alcanzarlo. Hasta es muy posible que alguien deba terminarlo por nosotros.

Por ejemplo: “mi sueño es mejorar la educación de todos los chicos de mi país”, o “ayudar para que a nadie le falte el pan en nuestro región” o “generar cambios en los modelos mentales de las personas que permitan que piensen que no solo pueden ser empleados, sino también dueños de sus empresas”, etc.

Esos son enunciados de sueños. Podemos saber que estamos enunciando un gran sueño cuando la gente cuando nos escucha en general nos dice “eso es imposible, estás loco, no lo vas a lograr”, pero a su vez vemos como otros en todos los lugares del mundo, con menos recursos que lo que nosotros muchas veces tenemos lo logran y de manera más contundente.

Soñar es mental y emocional. Pero para que estos sueños se hagan realidad, lo que se necesita es ir concretándolos a través del logro de las metas.

Para ello debemos:

1) Expresar las metas en términos de acciones concretas. Debe estar claramente definido que haremos, cómo, cuándo y con quién.

2) La meta debe esta expresada en forma medible. Decir, quiero ser más bueno, me propongo se más feliz, no hay manera de medirlo. Debe poderse medir, observar y cuantificar.

3) Debo asignarle un calendario definido. Puede ser corto o largo, pero debo ponerle una fecha de cumplimiento a cada acción y a cada etapa. Esto también me dará una dosis de realismo y determinará el tiempo y esfuerzo que tendré que dedicarle.

4) Elegir una meta que pueda lograr. Ni fácil ni difícil, que sea motivante e inspiradora pero no inalcanzable.

5) Plantear estrategias para que no importe cuál sea mi momento personal o situación, buena o mala, up o down, pueda seguir avanzando. Programar el lugar adecuado, la cronología, el horario, que hagan que evite elementos distractores y que pueda seguir adelante aún en los momentos en que el impulso y entusiasmo inicial naturalmente baje un poco.

6) Definir etapas: subdividir las metas en etapas que marquen como voy con el cumplimiento de mi proyecto.

7) Definir claramente responsabilidades más allá de quién haga el trabajo. Cuándo todos son responsables nadie es responsable.

El logro de un sueño depende de que accione sobre él, sino en lugar de un sueño se convierte sólo en una ensoñación. Si podemos verlo y accionar, podremos hacerlo.

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