Todo los que necesitamos para ser exitosos está ya dentro nuestro. Aunque parezca mentira todas las capacidades ya las tenemos. Si no están allí ¿Dónde entonces? Es por eso que se dice que “desarrollamos” habilidades. No podemos desarrollar lo que ya no está.
El nudo de la cuestión es hacerlas crecer, expandirlas, entrenarlas y hacerlas visibles. No hay nada que no podamos hacer si nos capacitamos y lo ejercitamos permanentemente.
Salvo casos específicos donde la habilidad es tan natural como Maradona y su pierna izquierda, el resto de los jugadores entrena diariamente para conseguir resultados. Si nosotros hubiéramos entrenado en forma similar es muy factible que también habríamos desplegado esa destreza, en mayor o menor medida. El hecho es que nunca lo hemos hecho, por lo tanto el resultado es el que hoy tenemos.
Es por ello que si quieres lograr un cambio en tu vida social, laboral, de negocios o social, debes detectar que habilidades debes desarrollar y generar un plan para hacerlo (ver nota anterior).
Todos nacemos con capacidades innatas, pero entrenarlas y sacarlas a la luz depende de nosotros, y de cómo sean nuestros pensamientos al respecto.
Hoy somos y tenemos lo que pensamos ayer, y mañana seremos lo que pensamos hoy. Hoy eres aquello que pensaste que serías, a pesar de que creas lo contrario. Quizá tus expectativas fueron superiores, pero tus pensamientos reales son los que se transformaron en acciones que te llevaron al lugar en que te encuentras en este instante.
El principio de avance pasa por ser agradecido por haber llegado hasta este punto y sentirte feliz de que las cosas buenas te hayan acompañado, y las no tan buenas que te han enseñado y moldeado. Si generamos ese pensamiento positivo, es el basamento que te permitirá evolucionar constructivamente.
Si podemos sentirnos completos y satisfechos con lo que somos hoy eso es lo que proyectaremos hacia afuera.
Hay estudios que indican que la gente positiva es mucho más ayudada (a veces sin pedirlo) que la gente negativa. A todos les gusta rodearse de gente con “buena onda” y huye a la gente con mala onda.
Puedes llamarlo “ley de la atracción”, empatía positiva, proyección optimista, energía espiritual o como quieras, el hecho es que el pensar positivamente hace que cambies tu actitud, y esto que acciones y te pongas en marcha, que busques oportunidades, que desarrolles más contactos, y esto se percibe fuertemente por el resto de las personas. Lo interior se transmite al exterior y tus pensamientos se convierten en movimiento y este en resultados.
Si nos consideramos merecedor de poco, eso es lo que tendremos. Si agradecemos hasta donde llegamos hoy y que a partir de hoy avanzaremos porque nos merecemos más también es lo que conseguiremos.
Algunos dicen que agradecer donde nos encontramos es “conformista”. Conformista es quedarse donde estamos. La distinción es agradecer lo que conseguimos hasta hoy y querer avanzar más. Siempre me digo a mi mismo que quiero avanzar, pero que también podría estar hoy mucho peor que lo que estoy.
Podría cruzar una calle y que me atropelle un coche y quedar cuadripléjico, o alguno de mis hijos estar en situación angustiante y no es así, es por eso que agradezco estar donde estoy y lo que conseguí, que es mucho, pero siempre trabajo para avanzar por lo que no considero que eso sea conformismo.
Cambiemos nuestro chip y digamos “gracias”, sequémonos las lágrimas y pongamos manos a la obra diciéndonos “será magnífico hacer lo que amo, por lo tanto voy a formarme, capacitarme, contactarme y trabajar todos los días para conseguir lo que sé que es para mí. Puede haber obstáculos en el medio que me formarán y pondrán a prueba mi sueño y me mostrarán si el mismo es verdadero. Si me caigo y no me levanto, mi sueño pensará que no era digno de él, y pondrá a otro para alcanzarlo, porque mientras yo no lo logro hay otros que llegan, pero yo no soy menos que otro, y si tropiezo y me levantaré, y si me vuelvo a caer y me volveré a levantar, esto me mostrará que el sueño está por llegar, y la victoria está asegurada. Puede estar a la vuelta de la esquina, a un metro de distancia y seguiré caminando. No voy a parar porque sé que si paro quizá por un paso no consiga aquello por lo que tanto me esforcé y sé que me pertenece. Y cuando lleguen todos me verán llegar, pero lo más importante es que lo vea yo.”
Y cuando lo llevemos a la práctica, diremos “esto era cierto”, porque si lo crees posible, así será, y si no lo crees posible, así será.
No hay comentarios:
Publicar un comentario