martes, 11 de mayo de 2010

A qué renuncia la gente cuando renuncia?

Cuando somos dueños, jefes, supervisores, coordinadores o tenemos personas eventualmente a cargo, nos gustaría pensar, para no sentirnos afectados en nuestra estima, que cuando la gente renuncia poco tiene que ver con nosotros.
Nos sentimos mejor cuando pensamos que esto tiene que ver con que ganan poco, la empresa los maltrata, no tiene que ver con sus objetivos, son vagos, no están preparados para el trabajo que realizan, no se sienten motivados o involucrados con el puesto, etc.

Aunque en algunos casos esto puede ser cierto, estudios que se han realizado marcan que el 65% de las personas que renuncian a un trabajo lo hacen debido a la relación que tienen con sus jefes.

La organización puede generar, por supuesto, condiciones negativas, pero la relación cercana que nosotros generamos los afecta mucho más, generando antipatía y llevando a que las personas tomen la decisión de renunciar.

Muchos jefes pueden generar una buena imagen inicial cuando una persona se incorpora al equipo, pero lo que uno realmente no es no se puede mantener en el tiempo, y estas personas comienzan a conocer al jefe real y no al que quiso aparentar ser.

Hay cuatro aspectos, entre los más importante, que nos muestran a que renuncia la gente:

1. La gente renuncia a personas que los menosprecian o no los valoran.
2. La gente renuncia a personas que no son confiables
3. La gente renuncia a personas incompetentes
4. La gente renuncia a personas inseguras

Por esto es importante:

1. Hacerme responsable de mi relación con los demás, tomando iniciativas para mejorar ese vínculo permanentemente.
2. Si alguien decide renunciar, descubrir si yo soy la razón de esa renuncia (Esto sí merece trabajar en mi autoestima personal y en mi autoconciencia)
3. Aprender a asignar valor a las personas que trabajan conmigo, apreciando su trabajo, sus aportes, su experiencia, pero por sobre todo su valía personal.
4. Contemplar que la organización y uno tenemos sueños y objetivos, pero que la persona que se encuentra eventualmente a nuestro cargo también tiene sus propios sueños y objetivos y debemos ayudarlo a que los cumpla. Nadie va a ayudar a que nosotros alcancemos nuestros sueños si no nos involucramos sinceramente en los de ellos primero.
5. Colocar la credibilidad en primer lugar. No siempre seré competente, pero si puedo ser todo el tiempo digno de confianza.
6. Ser positivo y crear un entorno positivo para el resto del equipo.
7. Tener deseos de crecer permanentemente. Si sigo creciendo nunca seré un obstáculo para el crecimiento ni el potencial de la gente, ni voy a sentirme amenazado porque ellos quieran crecer.

Cuando la gente renuncia, nunca debo en primera instancia culpar a la misma gente, a la competencia, al mercado, o a la empresa. Lo primero que debo mirar es mi liderazgo y el accionar de los líderes a mi cargo.

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